Los amortiguadores forman parte del conocido triángulo de seguridad del vehículo, y a menudo el gran olvidado. La importancia de mantener los amortiguadores en buen estado es crucial para una seguridad óptima en carretera.

Pero, en muchas ocasiones, es un elemento del vehículo que solo se presta atención cuando la falla repercute seriamente en la conducción, elevando el riesgo en carretera y la reparación en el taller de coches.

La función vital de los amortiguadores en un vehículo

Los amortiguadores se encargan de absorber las irregularidades del asfalto, manteniendo constantemente el contacto de las ruedas con la calzada. Su función es controlar los movimientos de la suspensión para que el coche no rebote, no balancee en exceso y mantenga una trayectoria estable.

  • Mayor estabilidad en curvas

  • Mejor eficiencia en la frenada

  • Confort en la conducción

  • Respuesta precisa de la dirección

¿Cómo detectar si los amortiguadores empiezan a fallar?

Una de las primeras señales suele ser la pérdida de confort. A partir de ciertas velocidades, especialmente desde los 70 km/h, pueden aparecer vibraciones, balanceos de la carrocería o una sensación de menor control del vehículo.

No obstante, el desgaste de los amortiguadores puede comenzar mucho antes de que estos síntomas sean evidentes. Entre los indicios más habituales se encuentran:

  • Balanceos excesivos con viento lateral.

  • Pérdida de estabilidad en curvas.

  • Dirección imprecisa.

  • Aumento de la distancia de frenado.

  • Desgaste irregular de los neumáticos.

En muchos casos, estos signos se detectan durante una revisión general del vehículo, antes de que se conviertan en un problema mayor.

Los amortiguadores se revisan aproximadamente cada 20.000 kilómetros y se valora su sustitución a partir de los 60.000 kilómetros, aunque este intervalo puede variar.

Por qué no circular con los amortiguadores en mal estado

Unos amortiguadores defectuosos obligan a otros elementos de la suspensión a trabajar en exceso. Rótulas, silentblocks, muelles y componentes de la dirección sufren un desgaste prematuro, aumentando el riesgo de averías más costosas.

Además, los neumáticos no apoyan correctamente sobre el asfalto, lo que provoca desgaste irregular y reduce su adherencia, afectando de nuevo a la seguridad. Esto lleva a reemplazar los neumáticos más afectados por este fallo.

En resumen, este elemento es indispensable para la seguridad en la carretera, de ahí que se haya de revistar para que los amortiguadores estén en buen estado con cada revisión. Solicite una revisión de sus amortiguadores en Talleres Colbo y garantizar su seguridad en carretera.

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